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Los planes de una insurrección general que era el objetivo principal del AK, se modificaron varias veces. El primero fue elaborado cuando existía la alianza soviético-alemana; el segundo - cuando la Unión Soviética llegó a ser miembro de la coalición anti-hitleriana. El último se elaboró en el otoño de 1943, después de la ruptura por Moscú de las relaciones diplomáticas con Polonia y cuando ya era seguro que sería el Ejército Rojo quien entraría primero en el territorio polaco. En ese plano, llamado "Burza", se preveía que cuando se aproximase el frente, todos los destacamentos del AK entrarían en la fase de plena movilización, adquirirían los nombres de unidades del Ejército Polaco de antes de la guerra (divisiones y regimientos), intensificarían las acciones de sabotaje y -sobre todo- iniciarían luchas abiertas con los destacamentos alemanes en retroceso, tratando, al mismo tiempo, de establecer contacto a nivel táctico con el Ejército Rojo. En las ciudades conquistadas saldría a la luz y tomaría el poder la administración clandestina (las delegaciones regionales y distritales) que iban a recibir a las tropas soviéticas entrantes como anfitriones. La insurrección iba a tener, pues, el carácter de una acción sucesiva y no de un estallido simultáneo en todo el territorio del país.
"Burza" empezó el 15 de enero de 1944 con la movilización en Volin (región oriental de Polonia), donde los destacamentos locales -transformados en la 27ª División de Infantería de Volin- emprendieron acción militar contra los alemanes. No obstante, cuando en el curso de las luchas tuvieron que pasar la línea del frente, fueron desarmados por el NKVD. A pesar de esa experiencia negativa, la Comandancia General del AK decidió continuar el plan "Burza". Otros destacamentos emprendieron la acción y la mayor agrupación luchó junto con el Ejército Rojo en la batalla de Vilna (6-7 de julio). Unos días después de las batallas, las unidades del NKVD rodearon a los polacos, los desarmaron e internaron. Sólo algunos de ellos lograron escaparse. A pesar de todo el AK continuó la acción y sus unidades participaron en la toma de las siguientes ciudades: conjuntamente con el Ejército Rojo en caso de las ciudades grandes (como Lvov o Vilna), a veces en ataques realizados individualmente contra guarniciones alemanas más pequeñas. Por ejemplo en la región de Lublin las tropas del AK conquistaron 7 ciudades y 11 en conjunto con los soviéticos. La "Burza" abarcó un terreno muy extenso, desde los Cárpatos hasta Vilna y el curso bajo del río Bug, tomando parte en las luchas cerca de 120 mil soldados. El 30 de julio Stalin dio la orden de desarmar los destacamentos del AK y que los representantes de las autoridades locales del Estado Clandestino, que salieran del escondite y empezaran el desempeño de sus funciones, fueran detenidos. Por lo menos 20-30 mil personas fueron deportadas al interior de la Unión Soviética. Muchos de ellos nunca han regresado al país.
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